El azúcar es la principal causa de caries dental y esta verdad no admite apelación. Aunque existe un esfuerzo por concienciar acerca de sus efectos negativos, los padres todavía proporcionan cantidades industriales de golosinas a sus hijos como parte de su dieta diaria y ni que decir en los festejos. La doctora Almendra Acosta, odontopediatra, llama la atención sobre la manera que tenemos de consentir a nuestros hijos en los cumpleaños y se pregunta: “¿Qué pasaría si los niños no tuvieran dulces ese día? Pues nada, comerían lo que hay y jugarían, pues de ello no se cansan nunca. Te invito a que rompamos paradigmas: crear una decoración igual de creativa y divertida, pero con menos azúcar, podría ser el nuevo desafío para la sociedad actual”, asegura.
Los dientes, esas joyas del cuerpo humano, se apeligran con las destructoras caries. La odontopediatra insiste: “No pierdas de vista el verdadero sentido de festejar el cumpleaños de tu pequeño. Queremos que los chicos la pasen bien y ¿cómo lo logramos? Se empieza por saber que un niño sano es un niño feliz, necesita tanto de cariño como de disciplina, y una montaña de golosinas no le hará bien; al contrario, esto podría terminar con ¡un dolor de muelas!”.
¿Qué hacer con la canasta de chicles, bombones, masitas y caramelos que trajo del cumpleaños?
La doctora aconseja que te conviertas en la administradora de la canasta o delegar a una persona responsable. Los dientes son fundamentales en la sonrisa y los acompañarán toda su vida, así que cuidalos y pensá que “menos dulces es más amor”.
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Adultos con boca sana
De seis a nueve años: los pequeños empiezan a ser más obedientes, siguen las instrucciones y aprenden rápido. Aprovechá esta etapa para guiarlos a que sepan escoger, por ejemplo, los alimentos saludables, como galletas de avena, frutas, gelatinas, jugos naturales sin azúcar, etc. Existen también endulzantes y edulcorantes, como el ka’a he’ê. Consultá con el odontopediatra para que te guíe. Todos queremos ver niños que fortalezcan su autoestima, aprendan buenos hábitos y lleguen a convertirse en adultos con la boca sana.
Empezar temprano
De cero a tres años: vos, mamá, modelás sus preferencias. Más allá de que el gusto por lo dulce es, en parte, innato, hacé el esfuerzo por evitar los azúcares en esta etapa. Tus hijos te lo agradecerán. Tus mejores aliados son la limpieza diaria y evitar el consumo de azúcar (gaseosas, jugo en cartón, golosinas, helados). Además, este es un buen momento para la primera visita al odontopediatra.
De tres a seis años: no les niegues las golosinas, porque las consumirán a escondidas. Es recomendable darles, pero con límites; máximo una vez por semana.
Texto Mirtha González Schinini / mirtha@abc.com.py Fotos Pixabay
