La buena educación se nota desde el momento en el que se llega a esta. La norma básica será comportarse de tal manera de no alterar en lo más mínimo la tranquilidad del resto de los presentes. Si deseás escuchar música, tratá de utilizar audífonos o ponerla a un volumen bajo, pues no es educado convertir el lugar en una discoteca.
Llevar una sombrilla de playa no es lo mismo que llevar un toldo con mesas, sillas plegables, conservadoras, etc., ya que con todos estos elementos, seguramente, se necesitará un mayor espacio físico y no es correcto invadir el terreno de alguien tratando de encontrar un espacio donde no lo hay.
Otro punto importante es respetar las normas de seguridad y seguir las instrucciones del personal de vigilancia, guiándose siempre por las banderas (la roja significa que está prohibido el baño). Respetar estas normas significará conducirse con responsabilidad, ya que ir a la playa no debería representar poner la vida en riesgo.
La higiene es también fundamental: cuando abandonás la playa, debés recoger absolutamente todo, dejando el lugar como si no hubieras estado. No enterrar envases de gaseosas, latas, cartones, plásticos y cigarrillos en la arena, sino depositarlos en los correspondientes basureros, que de seguro estarán esparcidos por toda la playa.
En el momento de extender la toalla en la arena, respetá el lugar de los demás y, al sacudirla, hacelo lejos de las personas. Evitá en lo máximo lavarte el pelo en el mar; está totalmente prohibido el uso de cualquier tipo de producto de higiene, como jabón, gel, champú, etc.
Es muy importante utilizar los baños públicos; el mar no es el lugar ideal para realizar tus necesidades fisiológicas. Si jugás a la pelota, hacelo unos metros dentro del agua o al fondo de la playa, donde no haya mucha gente.
Si resolvés ir de vacaciones con la mascota, hay un protocolo para ello. Una de las normas a tener en cuenta son las leyes que rigen en el lugar. Además, si le llevás al perro, es esencial portar su carné, cartilla de vacunas, bebedero, bolsas para recoger sus necesidades, así como su alimento. Llevar mascotas a la playa es tu responsabilidad de que no molesten ni interrumpan el descanso de los demás bañistas.
Por último, protegete de los rayos de sol y cuidá tu cuerpo. El cáncer de piel es una realidad y ciertas exposiciones al sol lo generan. ¡No es un mito!
Hasta la próxima entrega…