¡Te propongo un brindis!

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En términos de modelos, colores y tamaños, las copas han variado enormemente. Tal es así que, en la actualidad, contamos con una rica variedad que no deja de ser válida.

La simplicidad marca la elegancia en todo y, también, en las copas; por lo tanto, evite aquellas demasiado trabajadas, salvo que los platos y cubiertos sean muy sencillos. Asimismo, prescinda de aquellas de color, a no ser que se trate de una comida muy informal.

Las preferencias de las copas han cambiado mucho en los últimos acontecimientos. Hoy vemos que las de vino tinto se van imponiendo en tamaño, ya que, anteriormente, las de agua deberían ser siempre las más grandes en el momento de instalar una mesa formal.

Recuerda siempre que la costumbre de poner excesivas copas en la mesa no la hace más elegante, y que vasos y copas incomodan si no son las indispensables.

En una mesa formal se colocan las copas necesarias para las bebidas que se servirán. Es decir, si se va a servir vino blanco y tinto, se colocarán ambas copas, así como la copa de agua.

Si además de vino blanco y tinto se va a servir champán o cualquier otro vino espumante desde el principio de la comida, también se deberá colocar en la mesa la copa adecuada para dicha bebida.

Algunos tipos de copas indispensables:

- De agua

- De vino blanco

- De vino tinto

- De espumantes o champán

- De licor

Copa de agua: es ligeramente abombada, y se utiliza para jugos y agua. Suele confundirse con la copa de vino tinto. Es la única copa que se recomienda utilizar en colores.

Copa de vino blanco: el tallo de esta copa es alargado, para impedir que la mano caliente el vino. La cavidad en sí es amplia y se abre hacia arriba. Es ideal para degustar al fondo la frescura del vino blanco.

Copa de vino tinto: un tamaño mayor que la copa de vino blanco. El borde es lo suficientemente ancho para permitir que el vino respire.

Copa de champán: su diseño alargado y angosto permite mantener las burbujas por más tiempo, evitando que se pierda el gas de esta bebida.

Copa de licor: es el de menor tamaño entre las copas citadas. Se usa para servir licores exóticos, las cremas, y licores servidos solos como pousse-café.

Curiosidades

Entre las copas favoritas de los amantes del buen vino están las Riedel austriacas, las Spiegelau alemanas y las Bohemia checas.

Para finalizar esta materia, la sugerencia que les dejo es usar copas lisas y de cristal transparente, ya que pasan menos de moda, combinan con cualquier tipo de mantelería y, lo más importante, les permitirá disfrutar de su bebida en su máxima plenitud.

Hasta la próxima entrega.

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