En el cable 171535 del 25 de setiembre del 2008, firmado por la embajadora Liliana Ayalde, se reporta una opinión de Lugo sobre Evo Morales. "Conversó con el Embajador, diciendo que cree que Morales "tiene un complejo" racial y rechazando la reciente retórica de Chávez. COMENTARIO: Lugo sigue trazando una fina línea pragmática en la política regional. Con la prensa, ha sido muy equilibrado sobre la crisis boliviana, apoyando a Morales como el presidente democráticamente electo de Bolivia, pero evitando mención alguna de los Estados Unidos. El 24 de setiembre, Lugo declaró públicamente que no expulsará a ningún embajador del Paraguay, incluyendo al actual embajador de EE.UU. Al mismo tiempo, declaró que "Lugo no es Hugo Chávez y Hugo Chávez no es Lugo, gracias a Dios".
Planteamiento "agresivo" de venezolanos
El mismo cable reporta que el 18 de setiembre del 2008, el embajador se reunió con el senador Esteban Grillón (sic), a su regreso de Chile, adonde había ido con el presidente Fernando Lugo y comitiva oficial para la reunión de Unasur.
Según el cable, "el senador Grillón oyó a uno de los asesores de Chávez presionar a López Perito para que no acepte la invitación del presidente Bush a Lugo a una reunión en la Casa Blanca. El asesor venezolano trató agresivamente de convencer a López Perito de que la visita Bush/Lugo no debía ocurrir. López Perito estuvo en desacuerdo".
Sobre la reunión de Unasur, Grillón informó también que el presidente colombiano Uribe tuvo un rol clave en moderar las discusiones de Unasur sobre Bolivia, y que la presidenta argentina Kirchner y el presidente brasileño Lula (que no quiere que el problema de Venezuela/Bolivia salpique al Brasil) también fueron "de ayuda".
"Grillón dijo que Chávez dio un largo discurso atacando a los Estados Unidos para el fastidio de otros jefes de Estado y que sólo el presidente boliviano Morales hizo eco a su retórica. Grillón dijo que Morales habló agresivamente del embajador Goldberg (N. de la R.: en ese entonces embajador de EE.UU. ante Bolivia), alegando que contribuyó a la crisis por sus reuniones con opositores y su "interferencia".