“Nos oponemos oficialmente al traslado de sus cenizas al Panteón de los Héroes, para cumplir con las voluntades que él mismo dejó escritas muy claramente en su testamento”, dice parte del texto enviado por correo electrónico a la ministra de Cultura, Mabel Causarano.
El texto lleva la firma de Francisco Roa Bastos, en nombre de sus hermanos Silvia Roa Bastos y Aliria Roa Bastos (hijos de Augusto Roa Bastos) y de Gaspar Roa (hijo de Augusto Roa Rodi, hijo difunto de Augusto Roa Bastos).
A través del correo, autentican y confirman la escritura del pedido difundido en los medios el pasado jueves sobre su indignación respecto al traslado de los restos mortales de Roa Bastos al Panteón de los Héroes.
En aquella carta, los descendientes de Roa Bastos transcribían parte del testamento del autor de Yo el supremo, donde rechazaba de antemano toda clase de honores y vanaglorias. “Deseo -escribía- que no se me rinda ninguna clase de honores ni recordatorios póstumos, los que desde ya declino por completo. En más de cuarenta años de impuesto exilio por el delito de desear un destino más justo y digno para mi país, he recibido el reconocimiento y el afecto de mi pueblo, de su juventud, de su gente sencilla y humilde. Es la mejor honra y recompensa a que puede aspirar un escritor que dedicó su vida y obra a esta causa. Prefiero estar secretamente en el corazón de mi pueblo que convertido en nombre público de una calle cualquiera”.
Asimismo, los hijos arremetieron contra Mirta Roa –hija que había defendido el traslado–, lamentando que “la única derrota literaria” del escritor “haya sido que tu primogénita nunca aprendiera que las palabras tienen peso y valor”.
Hasta que no se determine otra postura oficial, está previsto que las cenizas del escritor se trasladen desde el panteón familiar de la Recoleta hasta la Casa del Bicentenario Augusto Roa Bastos, donde permanecerán hasta que el 27 sean conducidas al Panteón Nacional de los Héroes.
