La cantante, quien por primera vez se presenta en Paraguay con un grupo de 15 músicos e igual cantidad de bailarines, saludó al público con un “¿Mba'eichapa Paraguay?”; y las más de 10 mil personas se prendieron al encanto de la cantante.
Con el color y calor de la música brasileña Ivete, cantó, bailó, jugó y sedujo al público desde el colorido escenario y juego de luces.
"Solo una cosa puedo decir: ¡Rohayhu!", dijo la cantante a la gente, que no tardó en corear uno de sus temas más nuevos.
Sangalo ofreció una encantadora versión de "Corazón Partío", canción que alguna vez grabó junto a su autor, el español Alejandro Sanz, de quien se declaró "amiga y fanática".
En un punto de emoción total, Ivete entonó “Recuerdos de Ypacarai”. “Esto me cantaba mi madre”, recordó la artistas, mirando al cielo y dejando escapar algunas lágrimas.
El publico aplaudió la interpretación, al tiempo que la diva brasileña apuntó: “Es un recuerdo de mi madre, muy fuerte para mí. La cantaba mientras jugaba y hoy me hace mucha falta... pero hoy está acá”, aseguró Ivete, quien no podía contener las lágrimas.
Una total armonía entre las 10 mil personas e Ivete, quien hizo bailar a los presentes con elegantes coreografías. De esa manera, el Jockey Club se convirtió en una gigante pista de baile.
Luego de más de dos horas de canto, baile y grandes emociones, finalizó el show de Ivete en Asunción, con un carisma frenéticamente desbordante.
