El problema es que esto no sólo daña a los dientes en sí, sino que puede causar fuertes dolores de mandíbulas y hasta de oídos, que suelen confundirse con otitis.
En ese caso se necesita, además de un tratamiento odontológico, como una placa para dormir a la noche, otro tipo de ayuda. Una buena forma de combatir el bruxismo es prestar atención a en qué situaciones se aprietan los dientes y tratar de relajarse a conciencia. Distintas técnicas de relajación, como la yoga, la meditación o incluso la natación, pueden ser de ayuda.
