En una declaración pactada por los quince Estados miembros, el Consejo de Seguridad condenó “en los términos más enérgicos” el ataque, del que las autoridades colombianas han responsabilizado a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El máximo órgano de decisión de Naciones Unidas subrayó la “necesidad de llevar a los autores, organizadores, financiadores y patrocinadores” del atentado ante la Justicia y pidió a todos los Gobiernos que cooperen para ello con el Ejecutivo colombiano y el resto de autoridades competentes.
Según el Consejo, cualquier acto de terrorismo es “criminal e injustificable”, sin importar motivaciones o quien lo cometa, por lo que todos los Estados deben combatir con todos los medios, dentro de la legalidad, a las organizaciones que los llevan a cabo.
Los 15 países expresaron además sus condolencias a las familias de las víctimas y desearon una rápida recuperación a los heridos.
Según las autoridades, en el ataque con carro bomba fallecieron 21 personas, entre ellas el presunto terrorista, y 68 más resultaron heridas.