El acompañante que iba con el conductor en el camión murió en el lugar de los hechos, añadió a través de su cuenta oficial en Twitter, donde señaló que se sigue investigando el trasfondo de lo sucedido.
Según la policía, no hay indicios que apunten a otras situaciones de riesgo o amenazas en la ciudad.
El alcalde de la ciudad-estado, Michael Müller, aseguró en declaraciones a los medios en el lugar de los hechos que la situación, que calificó de “ dramática, se encuentra “bajo control”.
Müller confió en que no se confirme la tesis de un atentado terrorista, una hipótesis sobre la que trabajan las fuerzas de seguridad.
La policía pidió a los berlineses que permanecieran en sus casas y evitaran acercarse a la zona de la Breitscheidplatz para dejar libres los accesos y facilitar el trabajo de los servicios de rescate y de las numerosas ambulancias y vehículos de bomberos desplazados al lugar.
En la misma línea instó a los ciudadanos a evitar difundir rumores y vídeos del mercadillo navideño para preservar la intimidad de los numerosos heridos y de sus familiares.
La policía ha confirmado la muerte de nueve personas, pero no ha cuantificado el número de heridos, alrededor de cincuenta, según los medios locales.
