“Yo también los ayudé (a la red de Gülen) bajo el principio de que teníamos un denominador mínimo común, aunque había muchos temas en los que no estaba de acuerdo con ellos”, indicó Erdogan durante una conferencia religiosa.
El jefe del Estado turco aseguró que varios presidentes y primeros ministros anteriores “también ayudaron a esa estructura con buena voluntad” pese a ser políticos de ideologías distintas. Erdogan dijo que Gülen y sus seguidores se establecieron en la sociedad y se “expandieron como un virus” gracias a su mensaje religioso y sus actividades educativas y caritativas.
“Como siempre hablaban de Dios y el Profeta, o eso parecía, los apoyaba todo el mundo”, explicó el presidente. Por ello, Erdogan pidió perdón “a Dios y a la nación” por no haber desenmascarado antes a Gülen, exiliado en Estados Unidos y al que lleva desde 2013 acusando de haber usado a sus seguidores para crear un Estado paralelo dentro de la judicatura, la Policía, el Ejército y la Administración de Turquía.
“Estoy triste por no haber desvelado antes el verdadero rostro de la organización terrorista traidora”, dijo Erdogan. “Pido que tanto Dios como mi nación nos perdonen”, dijo. Recordó que el Gobierno ya había tomado medidas contra los gülenistas, especialmente en la Judicatura, después de que fiscales cercanos a la cofradía lanzaran una amplia investigación anticorrupción en diciembre de 2013, en la que incluso se vio implicado Erdogan, uno de sus hijos y varios ministros.
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Sin esas medidas, la intentona golpista “habría supuesto un peligro mucho mayor”, estimó, porque habrían participado en ella no sólo militares sino también policías, jueces y otros funcionarios. Hasta otoño de 2013, la cofradía de Gülen fue un estrecho aliado del partido islamista AKP, fundado por Erdogan, que gobierna desde 2002 y que defiende la misma visión del islam político como elemento de cohesión de la sociedad.
Los fiscales gülenistas hicieron destituir, mediante un macrojuicio conocido como Ergenekon, la cúpula militar laica opuesta a la visión religiosa del AKP. En la misma asamblea, el viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus, describió hoy a la cofradía como “una especie de francmasonería moderna. Al presentarse durante años como inocentes, los líderes gülenistas se faraonizaron y, como los faraones, se creyeron infalibles”, dijo Kurtulmus.
