Así lo asegura la empresa en un comunicado en el que además manifiesta su “ sorpresa ” por esa publicación, según la cual en los “ últimos 20 años ” la empresa habría pagado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entre 50.000 y 100.000 dólares por mes en concepto de “ permiso ” para realizar sus obras.
Odebrecht recuerda que volvió a Colombia en 2010, después de 10 años fuera de la nación andina, cuando empezó a trabajar en la construcción de la carretera Ruta del Sol II, que conecta al centro con el norte del país y que aún no ha sido concluida.
El jefe guerrillero Félix Antonio Muñoz, alias “ Pastor Alape ” ya había dicho el pasado 6 de marzo que las FARC no tienen conocimiento acerca de la supuesta entrega de dinero de la constructora a ese grupo armado para poder realizar sus obras en Colombia.
Según el gerente de Seguridad Física, Patrimonial y Social de Odebrecht en Colombia, el coronel de la reserva del Ejército Alberto Restrepo, nunca tuvo noticia ni indicios de pagos de esa naturaleza.
“ Desde que la empresa volvió a actuar en el país, en la construcción de la Ruta del Sol y en la recuperación de la navegabilidad del río Magdalena, no fuimos objeto de acciones extorsivas por parte de las FARC ” , asegura Restrepo en un comunicado de Odebrecht.
El militar retirado añadió que en noviembre de 2016 el Ejército de Liberación Nacional (ELN) , segunda guerrilla del país, realizó una escalada terrorista a unos tramos de la Ruta del Sol pero que “ tales hechos fueron denunciados inmediatamente a la Policía Nacional y a la Fiscalía 47 de Antiterrorismo sin que la empresa haya satisfecho ninguna exigencia ” .
“ No tenemos ni tuvimos ningún tipo de relación con ningún grupo al margen de la ley en Colombia ” , reiteró Restrepo entre otras cosas porque combatió, como militar activo, a las FARC y al ELN, y porque “ la premisa fundamental para formar parte de esta empresa era no actuar, apoyar ni financiar grupos al margen de la ley ” .
Además, porque Odebrecht nunca lo orientó a “ patrocinar económicamente organizaciones narcoterroristas ” y porque “ obedecemos un protocolo de seguridad que tiene como fundamento una rigurosa determinación corporativa de no negociar con grupos ilegales ” .
De acuerdo con una fuente vinculada a la empresa, no tiene ningún sentido negar algún delito en momentos en que esta se abre a órganos fiscalizadores de diversos países con el objetivo de pasar su conducta a limpio y reconquistar la credibilidad para cumplir sus compromisos de forma ética, íntegra y transparente.
“Estamos haciendo todos los esfuerzos posibles para reconstruir nuestra reputación. Queremos que la experiencia de Odebrecht sea usada como ejemplo de cambio de actitud real y que pueda alentar a otras empresas a hacer lo mismo, aunque sea enfrentando las duras consecuencias que hemos enfrentado”, señaló la compañía.
