El Canciller de Uruguay, Luis Almagro, declaró este lunes que el ingreso de Venezuela al bloque del Mercosur se inició con un pedido de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y que luego todo terminó con una reunión cerrada entre los presidentes.
“Creo que el Gobierno dio muestras claras de haber defendido la otra posición con una forma implacable, pero todo se terminó resolviendo en una reunión cerrada de los presidentes, no creo que sea imposición de Argentina y Brasil lo que pasó” (…). “Todo comienza con un pedido de la presidente Dilma Rousseff (Brasil) y de esa reunión sale este acuerdo. La iniciativa fue más bien brasileña, el posicionamiento de Brasil fue decisivo en esta historia”, expresó Almagro al programa En Perspectiva, según publica El Espectador.
Almagro expresó que, como canciller, cuando se leyó la declaración de ingreso a Venezuela se retiró de la sala. “Tengo las mismas objeciones sobre la legalidad del procedimiento, tengo que pasar esta declaración a los servicios jurídicos del ministerio y analizar nuevamente la legalidad de esta medida. Para mí la última palabra no está dicha sobre este tema, debemos actuar con respeto al Tratado de Asunción y a la normativa vigente porque siempre hemos defendido el Mercosur”.
Consultado sobre la declaración final de la cumbre de Mendoza, en donde los mandatarios del Mercosur decidieron suspender a Paraguay hasta que se realicen nuevas elecciones en ese país, Almagro respondió: “La posición fue restringir la participación paraguaya en los órganos del Mercosur, no tiene derecho a participar en las negociaciones hasta que se restablezca el orden democrático con nuevo llamado de elecciones”, pero también “se definió no aplicar medidas económicas o comerciales con un impacto social incluso en las propias negociaciones Venezuela, que era uno de los países que había tomado medidas al respecto suspendiendo embarques de petróleo, fue convencido de que continuara esos embarques”.
El canciller uruguayo sostuvo que en Paraguay “está claro que ha habido una ruptura del orden democrático”. “Sin querer entrar a polemizar con nadie, creemos que en el mundo los únicos que han señalado que no hubo ruptura fueron los integrantes de la oposición uruguaya. Todos los países de Unasur han sido contestes, sean del signo que sean, a esta situación afirmando la existencia de un quiebre institucional”.
Tanto el canciller Luis Almagro, como el canciller de Brasil, Antonio Patriota, no eran partidarios de permitir el ingreso de Venezuela al Mercosur, con Paraguay suspendido.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, pidió hablar a solas con sus colegas de Uruguay, José Mujica y con la presidenta de Argentina, Cristina Fernández. Los cancilleres se tuvieron que retirar de la reunión.
En ese encuentro se propuso lo de Venezuela. Dilma, contrariamente a lo que había sostenido Patriota, apoyó la idea. Mujica quedó solo argumentando en contra, hasta que al final cedió.
El canciller Luis Almagro sostiene que no hubo golpe: “Prácticamente en el mundo los únicos que han señalado eso es la oposición uruguaya. Si nosotros vemos un informe que le eleva el Parlamento europeo a Caterin Ashton refiere a un golpe de Estado parlamentario, que hay suficientes elementos como para decir que esto fue un golpe de Estado parlamentario. En todos los países del Mercosur, todos los países de Unasur, sean de derecha, de izquierda, de centro, de lo que sea, han sido contestes que esto ha sido un quiebre institucional. Nosotros estamos convencidos al respecto, no estamos convencidos por capricho sino porque estuvimos allí, porque pudimos entrevistarnos con todos los involucrados en este acto y podemos estar seguros de lo que estamos diciendo”.
“Golpe de Estado parlamentario como dice el Parlamento europeo, no es el término que hemos utilizado nosotros, que hemos utilizado más bien quiebre institucional, golpe de Estado parlamentario es cuando el Parlamento en función de mayorías circunstanciales hace un abuso de derecho como fue en este caso. Porque estaba el juicio político, como habíamos hablado, está previsto en la Constitución de Paraguay, lo que no está previsto es que se violen las garantías del debido proceso en ese juicio político, ese juicio político debe dar las máximas garantías al mandatario”, sentenció Almagro.
