La decisión fue manifestada en la primera visita a Pekín del nuevo jefe de la diplomacia estadounidense.
“Sabemos que, a través del diálogo, llegaremos a una mejor comprensión que conducirá a un refuerzo de los lazos entre China y Estados Unidos y marcará el tono de nuestra futura relación de cooperación”, declaró Tillerson a su anfitrión, que acababa de recibirle en el Palacio del Pueblo. Por su parte, Xi dijo confiar en que la relación entre ambos países “pueda avanzar en la buena dirección”.
