Hoy escuchando, viendo o leyendo las noticias diarias, me hace recordar de mi niñez en mi pueblo natal cuando nuestros padres como tratando de calmar nuestras travesuras de niños, nos decían como amenazándonos “cuidado con portarse mal porque puede venir la policía’’ (cháke policía). Hoy después de más de 50 años de dejar mi pueblo natal y venir a formar parte de nuestra ciudad capital vuelvo a recordar el temor a la policía. Durante gran parte de la dictadura vivíamos con temor a los uniformados, pero cuando cayó teníamos la esperanza de que nuestras autoridades se ajustaran a las leyes para que nos sirvieran como resguardo y para dar seguridad para las personas y resguardar nuestro legítimo derecho de ciudadano libre. Pero pareciera que ahora con este último acontecimiento en Fernando de la Mora que tanta difusión tuvo por la prensa, frente a estos hechos hoy, el mismo miedo nos infunden que los “motochorros”. También se suma la desconfianza con la presencia de los policías.
Es muy difícil calificar la intención con la que se nos acerca pues el temor generalizado hace que desconfiemos de ellos, claro que puede haber policías respetados y respetuosos, pero ¿cómo podemos diferenciar eso?
Dado el caso todo esto a mí me hace recordar de mi niñez cuando inocentemente nuestros padres nos decían ‘’cháke policía’’.
Gumersindo Santiago Adorno Pereira