Y se fue el papa Francisco, fue un éxito la organización y hay que felicitar de todo corazón a los que trabajaron, desde el primero al último de los involucrados, que fueron miles; el retablo con frutos del país, una maravilla; los temas musicales, los coros, los cuerpos de danza, todos, absolutamente todos estuvieron más que bien (aunque siempre hay excepciones, el chofer del papamóvil, si alguno lo alcanza que le explique).
Pero esta es una parte de la historia, falta el otro éxito de la visita papal, el verdadero, para el que vino, el que espera el Papa; que es que su mensaje sea comprendido y no solo entendido, sino puesto en práctica. Muchas cosas dijo y son casi todos mensajes personales; por tanto, no hay que esperar al otro, criticar o juzgarlo, el mensaje va dirigido a uno, el cambio es personal y cada uno sabrá o entenderá la parte que le toca.
Dijo, entre otras cosas: “Que Dios los ayude a progresar en fraternidad y armonía”, esta fraternidad y armonía empieza en uno. “La fe nos hace prójimos... despierta nuestro compromiso con los demás... nuestra solidaridad...”, no hay que esperar que el otro tenga fe para practicarla. “Hay que saber tener el corazón libre, un corazón que pueda hacer lo que piensa y lo que siente...”, esto va directo al corazón de cada uno. “El chantaje siempre es corrupción, el chantaje es la polilla, es la gangrena de un pueblo”, está en uno no aceptarlo, no cometerlo, y hay miles de formas de chantaje que no son precisamente económicas. “No hay personas de segunda, de tercera ni de cuarta...”, solo hay personas. “Las ideologías terminan mal, no sirven. Las ideologías terminaron en dictadura...”, va para el que la predica, para que tome conciencia del daño que puede hacer. “La creación de riqueza debe estar siempre en función del bien común, de todos...”, se enlaza con aquella frase del Evangelio: “De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma”. “El egoísta se excluye, el yo no es nada sin el otro”.
