El diario de su dirección ha puesto a disposición de los lectores un espacio muy importante donde nos permitimos formular algunas consideraciones: El político y el técnico: Una vieja discusión: Cuando el presidente Cartes se hizo cargo del gobierno manifestó que su gabinete estaba constituido por una selección nacional donde supuestamente en su mayoría eran técnicos. Transcurrieron muchos meses y los famosos técnicos no resultaron ser la solución a los problemas nacionales, como el ministro de Agricultura y Ganadería y la ministra de Educación y Cultura.
Ya lo dijo el Dr. Mandelburger que en el mundo los técnicos no resultaron ser buenos políticos y que la función de los mismos es asesorar a los políticos para buscar un ordenamiento legal eficiente a las tareas del gobierno.
No se puede poner en tela de juicio que muchos políticos se encargaron de desprestigiar a las organizaciones por la voracidad de sus actos y la corrupción en que han caído muchos de ellos. Y aquí también resalto lo que el presidente Cartes se ha comprometido ante la ciudadanía que no iba a tolerar que nadie ponga la mano en la lata. No le ha ido bien en ninguno de sus dos compromisos. Y el combate a la corrupción no tuvo el tratamiento adecuado. Por el contrario, sigue en lo mismo y cada vez está empeorando la situación. Sus asesores políticos, Núñez y Filártiga, son políticos de una moral y comportamiento que dan lástima. Uno le llevó a un conocido de la delincuencia de frontera a Mburuvicha Róga y esquilma con su familia a través de Opaci a los que viven de su trabajo y pagando sus impuestos. Filártiga es reconocido por los medios de información con el apelativo de “Chico 10” y fue el firmante de la nota del Ministerio del Interior comunicando la clausura del periódico “El Pueblo” del Partido Revolucionario Febrerista, cuya copia obra en mi poder por si alguien quiera poner en tela de juicio la afirmación. Y lo lleva el viceministro del Interior a alguien que no hizo su trabajo como corresponde a un juicio que culminó con sentencia nula en un juicio nulo y está abriendo una herida muy profunda entre los labriegos de nuestro país.
El domingo a la noche Canal 13 con el periodista Santiago González estaba pasando la filmación de cuanto ocurrió en Curuguaty. Al día siguiente de los hechos los periodistas verificaron en el sitio cadáveres de campesinos tirados en el lugar y de algunos de ellos se recogían balas de escopeta y algunas escopetas en una situación calamitosa donde no había un policía y un fiscal. Ningún forense, ninguna autopsia, ninguna verificación, ninguna investigación de la muerte de los compatriotas campesinos fallecidos, faltando por consiguiente la integración de la causa para una investigación que pudiera derivar en una sentencia justa. La que se dictó por este tribunal incapaz y parcialista es nula y deja como consecuencia de su inutilidad una herida sangrante en muchos hijos, padres, esposas, que tardarán mucho en cicatrizar. ¡Y al fiscal de la causa se le lleva de viceministro del Interior! En el caso Curuguaty el presidente Cartes nada tuvo que ver, pero premiar con un ascenso civil a alguien que posibilitó la situación de injusticia judicial es un error imperdonable.
Víctor F. Sánchez Villagra