Inseguridad

Este artículo tiene 9 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Indudablemente que uno de los mayores dramas que sufrimos todos los paraguayos es la inseguridad que aumenta día a día. Inseguridad de la que nadie se salva y que nos pone en constante peligro y miedo, porque sabemos que ni estando en nuestras casas encerrados entre rejas estamos seguros de los delincuentes y mucho menos estando en la calle, sabiendo que en cualquier momento caminando o viajando en colectivo podemos ser asaltados y ser asesinados por los viles delincuentes sin misericordia alguna.

Este grave flagelo que nos afecta a todos es debido a la incapacidad de las instituciones. La Policía Nacional que debería ser el eslabón más fuerte para darnos la seguridad constituye totalmente lo contrario, debido al alto grado de corrupción que reina entre sus filas. No se soluciona el problema con el aumento de las fuerzas policiales y los medios a su disposición para combatir con eficacia la delincuencia, como sucedió en estos últimos años. El tema según mi entender está en seleccionar a los mejores hombres y mujeres para policías, selección que debe hacerse con un riguroso examen de ingreso que incluya principalmente: un test psicológico, origen familiar del aspirante, alta formación intelectual y física y dar especial énfasis a la ética, moral y a las buenas costumbres y si es posible copiar el modelo uruguayo, en donde solamente los jóvenes con título universitario pueden acceder a la carrera policial.

Los policías son los que dentro de la estructura del estado se encargan de dos tareas sociales imprescindibles: la prevención de los delitos y la represión de los delincuentes, están principalmente para darnos seguridad a las personas que vivimos en el marco de la legalidad, que tengamos garantizados nuestras vidas y nuestros bienes, pero tal cosa no ocurre, no confiamos en los cuadros policiales, porque vemos que cuando se cometen actos delictivos casi siempre algún personal policial está metido.

El nuevo rumbo, en vez de ocupar su tiempo en la reelección, algo totalmente inconstitucional, debería de preocuparse en solucionar estos graves flagelos que azotan a todo el país.

Óscar Patricio Alonso Pérez