Con relación al asesinato cometido la semana pasada para robar en un supermercado, una mujer opinaba ante las cámaras de TV que el problema ha llegado a límites intolerables y que alguien debía hacer algo para solucionarlo.
Entendemos que ese “alguien” es el Parlamento Nacional que, juntamente con la sociedad toda, debería iniciar inmediatamente el debate para reinstaurar la vigencia de la pena capital en nuestro país, como ese “algo” que quizás pueda atemperar los furores de tan deleznable conducta no humana.
Pensamos en una ley específica, concreta, aplicable a los que matan para robar o proteger lo robado y a los que matan tras violar a sus víctimas, sea cual fuere la edad, en ambos casos. Podría proponerse una Ley transitoria, de digamos 20 años, por ejemplo, para luego contrastar las estadísticas y decidir si es conveniente renovarla o no, según sean sus resultados. La cadena perpetua no es suficientemente disuasiva, porque garantiza techo y comida al delincuente, que recibe esos beneficios sin trabajar, además de cargar a hombros de la sociedad ofendida, la obligación de velar por la salud del malhechor. “¡Qué lindo ley!”, como diría el gringo.
Obviamente, las ONGs defensoras de los derechos humanos saldrán a rechazar categóricamente esta propuesta de regresión hacia la ley del talión, actitud comprensible, pero que debe venir acompañada de respuestas convincentes a las siguientes preguntas, como mínimo:
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¿Con qué derecho reclaman para sí el beneficio del 5º mandamiento quienes no brindan igual trato a los demás?
¿ Existe algún club que admita como socios a los que no están dispuestos a acatar los estatutos de la Institución?
¿ Por qué debe la sociedad conceder derechos humanos a quienes, con su crueldad y depravación, han dado pruebas de pertenecer a una especie infrahumana?
Si Dios es el único dueño de la vida y de la muerte, y permite que los hombres se maten entre sí, ¿ no le parece que Él dejó ese asunto incluido en la esfera del libre albedrío de sus hijos?
¿Por qué debemos no “hacer líos” contra los pactos internacionales si no se cumplen los presupuestos anhelados con sus prescripciones?
Indudablemente, el tema es muy complejo y, por eso mismo, su discusión amplia es ineludible.
¿ Qué opina usted estimado y paciente lector?
Víctor Manuel Ruiz Díaz
