Más allá de la muerte: Cementerios para personas y mascotas

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Para muchas personas, el animal de compañía es uno de los seres más cercanos a ellas. A veces, incluso, más allá de la muerte. En casos como estos, a los familiares les da algo de consuelo enterrarlos juntos cuando ambos mueren.

Ese fue el caso de Herbert Wein cuando su padre murió de un cáncer de pulmón en noviembre de 2016. Hasta el día de hoy le da fuerza saber que junto a la tumba de su padre está la del gato de este, que murió medio año más tarde.

"Para mi padre, su gato fue siempre uno de los seres más importantes de su vida. Los dos formaban un equipo inseparable", dice Wein. Por eso la familia tuvo muy claro que no debían separarlos ni después de la muerte.

Desde junio del año 2015, el cementerio "Unser Hafen" (Nuestro puerto) permite el enterramiento de personas y animales en sus dos sedes en Alemania. Una está en la ciudad de Essen y la otra, en la localidad Braubach.

"Aquí puede enterrarse básicamente a todo animal, desde perro y gato, hasta caballos, pasando por reptiles", explica Willi Brandt, el portavoz de la empresa que gestiona el cementerio.

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La mayoría de los animales que han sido enterrados allí son, como es de suponer, perros y gatos. De momento, además, los enterramientos conjuntos de personas y animales no son muchos.

"Los cementerios tienen hoy en día un significado distinto al que tenían hace 30 o 40 años", indica Brandt. En aquel entonces, una tumba cuidada era una especie de símbolo de estatus.

"Cuando alguien no cuidaba la tumba de un familiar, se hablaba mal de él", explica Brandt. Hoy las cosas son distintas. El estilo de vida de cada cual y los intereses personales tienen mayor peso que antes.

"Los animales tienen en nuestra vida diaria en común con ellos un significado grande. Para muchas personas mayores, el perro y el gato son con frecuencia los únicos seres de referencia", añade el portavoz.

Herbert Wein es una de estas personas. A sus 55 años, no tiene pareja ni hijos y siempre estuvo unido a los animales. "Eso lo he heredado de mi padre", dice él.

Desde que adoptó dos gatos mayores de un albergue de animales no puede imaginarse la vida sin ellos. Para él son el equilibrio tras un día de estrés en el trabajo.

Alguna vez se ha preguntado qué pasará con sus gatos cuando mueran. Ni se plantea enterrarlos simplemente detrás de un arbusto.

Para la Asociación Alemana de Enterradores, el entierro de animales ya es un tema a tener en cuenta. "Reconocemos el significado emocional y familiar creciente de los animales en el hogar", señala Oliver Wirthmann, que pertenece a ella.

No obstante, los enterramientos de animales son hasta ahora muy escasos en comparación con los de las personas.

"Cuando el animal muere antes, los dueños pueden conservar la urna", dice Willi Brandt. Para el caso contrario es importante ocuparse con tiempo del asunto y hacer un poder notarial. Solo así se puede garantizar que dueño y animal serán enterrados juntos.

Desde la muerte de su padre, Herbert Wein y su madre cuentan con un panteón familiar en el cementerio de Braubach.

Para el caso de que él muera antes, Wein ha tomado ya las medidas necesarias. Una amiga se ocuparía de los dos gatos.

Wein asegura que no tiene miedo de la muerte. "De los animales se recibe mucho más de lo que se da", dice. "La idea de estar unido a ellos para siempre me tranquiliza", añade.