Si bien todos los animales son sensibles a los ruidos fuertes, los perros son los más afectados debido a su delicado sistema auditivo, cuatro veces más potente que el del ser humano. En su afán de resguardarse de los fuertes ruidos, muchas veces las mascotas se lastiman o se escapan.
El perro trata de escapar de donde él identifica que proviene el estímulo. Por ejemplo, puede querer salir del apartamento, porque cree que los petardos provienen de allí. Ante esto, la actitud de la gente, muchas veces es la de asistir al animal, abrazándolo, lo que produce el reforzamiento de la fobia, ya que el perro consigue atención y cariño como recompensa a su conducta.

Las reacciones fóbicas de algunas mascotas ante los petardos se deben a que el perro no interpreta este sonido como algo normal, mientras que otros sí lo toman como algo normal. La explicación para ello es que el perro durante su etapa de socialización (dos y tres meses de edad aproximadamente) no fue expuesto a este estímulo y no está familiarizado con él. Lo mismo sucede con las bicicletas, los gatos, los bebés y otros, si el perro no fue expuesto a ellos durante esa etapa no los reconocerá como amigables.
Por eso, con la llegada de las fiestas, se deben tomar ciertas precauciones para cuidar a las mascotas. Entre otras medidas, se recomienda:
- Colocar una identificación que lleve nombre, dirección y teléfono de su dueño durante los días anteriores y posteriores a los festejos.
- Si las mascotas quedan solas en casa, es aconsejable dejarlos en una habitación sin superficies vidriadas o con las persianas bajas, con agua, alimento balanceado, la puerta cerrada y dentro de lo posible con música a un volumen que disimule las explosiones, y un juguete para morder.

- Se pueden utilizar sedantes para esos casos pero se aconseja consultar con un veterinario la medicación y dosificación correspondientes antes de suministrar cualquier producto sedante a su mascota.
Lo que no debe hacerse en ningún caso es darle sedantes de humanos al perro, acción que puede terminar en un accidente fatal.
