“Ponía ’bienes varios’, así que por casualidad abrí el paquete”, pensando que serían libros, a juzgar por el peso, cuenta Kunio Sunow, presidente de Ishinomaki Fish Market Co. Ltd.
“Me quedé muy sorprendido porque dentro había oro de 24 quilates en dos placas” , envueltas en papel, contó a la AFP por teléfono este sábado.
El paquete había sido enviado de forma anónima desde Nagano, una ciudad al noroeste de Tokio, sin ningún mensaje.
“Es genial saber que no nos han olvidado”, dijo Sunow, precisando que aún no ha decidido en qué empleará el regalo.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
La prensa japonesa dijo que una organización sin ánimo de lucro en Ishinomaki, que ha estado trabajando en su reconstrucción, recibió también dos kilos de oro, y al menos otro grupo recibió más de un kilo de este metal precioso.