Ahora nadie es culpable

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La Comisión Nacional del Pilcomayo deslindó responsabilidad sobre la nueva crisis en el Chaco por la crecida del río. Las autoridades del grupo aseguran que se hicieron los trabajos de limpieza del canal.

Las autoridades locales y las propias familias en riesgo denuncian que la comisión no realizó una limpieza oportuna del canal del río e incluso aseguran que los miembros se dedicaron a pasearse por la zona.

“No sé a qué te referís. Se hicieron los trabajos de limpieza. El cauce está corriendo por todo el trecho. Se limpiaron los canales en forma”, aseguró Amarilla a Canal 100 al salir al paso de los cuestionamientos.

Al ser abordado sobre las quejas y la situación de crisis en General Díaz y Pozo Hondo, el funcionario se excusó y señaló que ello obedece a que en esta ocasión ingresó una excesiva cantidad de agua al Chaco paraguayo.

“Diez veces subió el canal en esta oportunidad. Entre ayer y hoy, este caudal subió a un millón y medio, es decir, en un segundo están ingresando un millón y medio de litros de agua”, manifestó.

En su intención de evadir la responsabilidad de la situación local, Amarilla indicó que el canal argentino está totalmente taponado.

“Nuestro canal, aunque esté limpio, no va a tener la posibilidad de soportar todo ese caudal”, refirió.

Aseguró que actualmente el 97% del agua del Pilcomayo ingresa al territorio paraguayo.

Amarilla tampoco respondió a la denuncia contra el vicepresidente de la comisión, Arturo Estigarribia, quien -según los lugareños- se paseaba borracho por General Díaz y con dos armas en mano.

“Yo estuve por Argentina”, se limitó a señalar ante las acusaciones contra la autoridad.

El presidente de la comisión anunció que en la fecha participarán de un sobrevuelo para evaluar la situación.

Aseguró que durante dos semanas un helicóptero acompañará a los pobladores.

En Pozo Hondo, donde el Pilcomayo llega a los 6,43 metros, hay unas 300 familias en riesgo, mientras en General Díaz los pobladores esperan que la inundación les llegue en una semana.