Jubilaciones de parlamentarios en el ojo de la tormenta

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Tras la promulgación de la ley de jubilación para médicos, comenzó un encendido debate en el Senado con respecto al tratamiento de la jubilación en general en nuestro país. La jubilación de parlamentarios también es muy cuestionada.

Una serie de diálogos se inicia en el Congreso con respecto al tema de las jubilaciones. El debate se originó a raíz de la ley que fue promulgada para el rubro médico. A partir de esto, se puso en auge la discusión sobre el tratamiento jubilatorio en general para todos los sectores, pues el presidente de la República expresó que se debe realizar una reforma en cuanto a cómo se ha manejado el tema hasta ahora.

En mesa directiva del Senado también está fuertemente instalada esta discusión. El senador cartista Juan Darío Monges dijo en rueda de prensa que es consciente de que hay necesidad de poner reglas claras sobre cuestión de la jubilación. “Me parece más importante aún si es que la iniciativa parte del Poder Ejecutivo. Debemos buscar un planteamiento que nos lleve a la equidad, y el reconocimiento de las funciones que cumple el aportante del sistema jubilatorio”.

Monges reconoció que el sistema jubilatorio se encuentra plagado de inequidades en sus distintas facetas, y que es importante “una convergencia”, pero para llegar a ella se tienen diferentes aristas. “Enviar un proyecto que conlleve un abordaje mas equitativo encontrará el escenario propicio para colaborar en el Legislativo”, añadió.

Sobre el desacuerdo existente por los beneficios jubilatorios de los médicos, opinó que todo “depende del cristal con que se mire, y que también es necesario “reconocer el servicio humanitario que cumplen en la sociedad los médicos; no satanizar por satanizar”.

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En cuanto a las numerosas críticas que reciben los parlamentarios por su privilegiada jubilación con tan solo 15 años de trabajo, Monges defendió a sus colegas, diciendo “nosotros tenemos un aporte que fue creciendo. La ciudadanía cree que nosotros no aportamos nada a la jubilación, sin embargo aportamos más de G. 6 millones mensuales”.

Añadió que junto con sus colegas han estado hablando de buscar un sistema más equitativo en el caso de los legisladores. “El aporte nuestro es del 20 % y el aporte que hace el Estado es 7%. Les estamos pidiendo a nuestros representantes, que son un exsenador y una exsenadora, tejer un escenario que sea justo, porque aquí lo traumático sería principalmente para aquellos jubilados”.

“¿Qué representa para ellos que hayan pagado más de 2.200 millones y el aporte del Estado es de G. 350 millones? Creen ustedes que los jubilados no van a reclamar y el remedio será peor que la enfermedad?”, puntualizó Monges.

Según el senador, en un escenario eventual en el que se decida eliminar la caja “en vez de aportar G. 350 millones, el Estado tendrá que pagar G. 2.200 millones. Por eso es importante buscar un abordaje serio”, explicó.

Por eso, su planteamiento no es precisamente eliminar la caja, porque en ese caso el Estado podría quedar con una carga mucho más pesada, según Monges.

A Enrique Bacchetta, por su parte, le parece correcta la propuesta del presidente de hacer una reforma en cuanto al tratamiento jubilatorio de la República. “Con la jubilación se quiere que los últimos días de la vida de un trabajador sean dignos y pueda percibir cuando ya no tenga la fuerza, un salario con tranquilidad, para terminar dignamente su vida. Con este estado de cosas la caja de jubilaciones de la República puede tener inconvenientes por la forma en que se está llevando adelante la sanción de leyes. Hay que tratar de fondo la cuestión”, opinó el legislador.

Refirió que ellos mismos como sector, están viendo la manera de manejar su caja en forma independiente del Estado. “Yo planteé que dialoguen los que dirigen nuestra cajas, el ministro de Hacienda y la Comisión de Hacienda del Parlamento, para que vean si nosotros podemos manejarnos nosotros mismos sin que tenga que ver el Estado”.

Apuntan a que sus aportes no afecten al Estado en ningún tipo de porcentaje, y resaltó que el tema no se debe tomar a la ligera “porque podemos perjudicar a muchísima gente”.

En cuanto a los cuestionamientos por la escasa cantidad de años de aporte que tienen los diputados y senadores para acceder a la jubilación, Bacchetta dijo que no rehuye a discutir modificaciones en este tema. “Creo pertinente que tenemos que hacer reglas claras con respecto a la cantidad de años”.

Enfatizó en el hecho de que todos los parlamentarios aportan a para su jubilación.