Una comitiva fiscal y del Departamento de Delitos Económicos y Financieros de Santa Rita allanó la empresa Grupo 3M, donde funciona una gallinería. En el lugar se detuvo a un persona implicada en el supuesto hecho de asociación criminal y estafa en perjuicio de la Cooperativa Raúl Peña, situada en la comunidad que lleva ese mismo nombre (Raúl Peña), en Alto Paraná. La entidad cooperativa fue estafada con cheques falsos donde los “reducidores” utilizaron para alzarse con un total de 200.000 kilos de maíz.
Durante el procedimiento fue detenido Hugo Alberto Riveros González (36), quien fue remitido a la base del Departamento de Investigación de Delitos de Asunción. El joven sería yerno de la propietaria de la empresa G3M, Carmen Patiño.
En prosecución a la investigación de la causa caratulada Ramón Patrocinio Acosta y otros sobre estafa en perjuicio de la Cooperativa Raúl Peña, el Juzgado de Garantías de Iruña, Abg. Omar Vallejos, dispuso el allanamiento del Grupo 3M. Dicha diligencia estuvo a cargo de la fiscala Abog. María Del Carmen Meza.
El jefe regional del Departamento Contra Delitos Económicos y Financieros de Santa Rita, Daniel Careaga, explicó que la transacción de la venta de maíz se realizó entre setiembre y octubre donde “esta asociación criminal” negoció con cheque robados.
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Refirió que tras un trabajo de inteligencia, llegaron hasta esta ciudad porque ya tenían informaciones sobre los tipos de tractocamiones que habían transportado la carga de 200.000 kilos de maíz.
En el interior de la empresa 3M se encontraron con más de 400.000 kilos de maíz que se presume serían producto del mismo sistema implementado por los estafadores para apoderarse de las bolsas de maíz. Dichas cargas están ahora a disposición del Ministerio Público, explicó Careaga.
Al respecto, manifestó que iniciarán una investigación de cómo adquirieron los otros 200.000 kilos demás que se encontraron dentro del depósito de la empresa para identificar otras posibles víctimas de esta asociación criminal, denominada “G3M”.
Durante el procedimiento, se incautaron facturas presuntamente ilegales que habían sido fraguados para justificar a los supuesto proveedores, una de ellas pertenece a una vendedora de empanada. Además se alzaron con planillas de entradas de camiones con cantidad de granos producto de la estafa, elementos informáticos, que constituyen la evidencia, resaltó el jefe Careaga. La investigación continúa, incluso ya hay orden de captura contra otros implicados.
