La ANDE “opera a ciegas”

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Para un investigador en sostenibilidad energética, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) opera “a ciegas”, pues se entera de que sus transformadores están fuera de servicio cuando los usuarios llaman a reclamar el corte de energía.

Ante los constantes cortes de energía apenas se dan picos de calor o tormentas, el ingeniero Gerardo Blanco explicó que nuestro sistema de distribución funciona como si se tratara de un vehículo en el que va conduciendo una persona sin saber con exactitud en qué momento se le acabará el combustible.

“Lo operan a ciegas (el sistema de distribución). La ANDE se entera que salieron de servicio los transformadores cuando un usuario llama a hacer el reclamo”, señaló para graficar el nivel de retraso en el que se encuentra la empresa proveedora de energía eléctrica.

Por otra parte, el experto señaló otras vulnerabilidades del suministro energético, como por ejemplo la ausencia de interconexión entre la central hidroeléctrica de Yacyretá y la central de Itaipú. “Eso conlleva a que estemos en condiciones de perder un elemento en nuestro sistema de transmisión. O sea, que gran porción de nuestra demanda quede desabastecida”, explicó Blanco, en contacto con radio ABC Cardinal.

Añadió además que el sistema está siendo estresado en niveles bastante significativos, bajo las condiciones climáticas extremas que vivimos. “Falla el sistema con un nivel de resiliencia extremadamente bajo. Resiliencia es la capacidad que tiene el sistema de recomponerse a un shock, cuestión que nosotros no tenemos. Por eso estamos vulnerables a los sucesivos cortes de energía”, señaló.

Al consultárseles los motivos por los cuáles no se solucionaron los problemas como habían asegurado que pasaría tras la compra de la RX5 en Itaipú, y aún seguimos teniendo cortes, el ingeniero manifestó que “estamos enfrentando condiciones estructurales complejas que necesitan una reflexión que debemos hacer como país, con las autoridades. Se tienen que tomar medidas urgentes de manera a paliar este paradigma. Décadas atrás el problema eran las líneas de transmisión. Actualmente en el área metropolitana se consume el 65 % de la electricidad que se consume en el Paraguay. Eso conlleva la necesidad de tener un sistema de transmisión robusto”, señaló el ingeniero.

Si bien, según el experto, las deficiencias fueron salvadas a partir de la entrada de la línea de 500 KV, aún tenemos numerosas vulnerabilidades en cuanto a seguridad y continuidad de servicio.

En cuanto a las posibles soluciones, Blanco fue un tanto pesimista, y manifestó que las estimaciones presupuestarias para una posible solución de la ANDE “son dramáticas”. “El último plan maestro de la ANDE estima un nivel de US$ 7.000 millones por 10 años, con una ejecución anual de US$ 700 millones de dólares”, afirmó el experto al tiempo de agregar que “de nada va a servir que le demos más recursos (a la ANDE) si los niveles de control no son fortalecidos”.