La celebración es oficiada por el obispo diocesano Ricardo Valenzuela. La Iglesia católica presenta este año el tercer año del Trienio de la Juventud, que busca que los jóvenes sean protagonistas activos de la sociedad.
En la homilía de Valenzuela se espera una vez más que la Iglesia se pronuncie sobre la realidad que atraviesa el Paraguay, donde las divisiones políticas no ofrecen el campo favorable para el desarrollo social, así como la lucha frontal contra la corrupción, la impunidad y la violencia que tiene como víctimas a los jóvenes.
En Caacupé, durante el novenario, se denunció nuevamente la manipulación de los recursos del Estado en politiquería, las precariedades en salud y educación, así como la corrupción y la impunidad que siguen imperando en la administración pública. Tampoco olvidaron los dolorosos casos de secuestros y a los jóvenes víctimas de los vicios y sin oportunidades para acceder a mejores fuentes de trabajo.
