“Realmente Cabeza Branca fue un objetivo regional de todas las fuerzas antidrogas (...) Se manejaba información que él operaba en Paraguay, Surinam y Brasil”, mencionó Rojas a ABC Cardinal, resaltando la detención del narco por la Policía Federal de Brasil el sábado 1 de julio, en una panadería del estado de Mato Grosso.
Coincidió con medios brasileños al afirmar que se convirtió “en el embajador de la cocaína”, sobre todo por el volumen de la infraestructura que manejaba. Operaba, de acuerdo a los datos, en Paraguay, Brasil, Surinam y Colombia.
En nuestro país se hicieron alrededor de 20 operativos en busca de desarticular sus bases operativas, ya que Paraguay era país de tránsito. “Posiblemente es el mayor responsable de trafico de drogas desde Brasil para el mundo”, remarcó.
Detalló que operaba con una extensa red de prestanombres, porque así es casi imposible vincular a los bienes que adquirió con el dinero sucio. “Se asentó en Yby Yaú. Allí comienza su expansión territorial en inversiones ganaderas”.
Sobre la narcopolítica, si bien no quiso entrar en detalles, dijo que hay políticos “en todos los colores” y afirmó que en su gran mayoría están en el interior del país.
