22 de Enero de 2011 12:16
Caso Cabañas: A un año del atentado, Paraguay exige justicia
La noticia llegó a las 11:00 del lunes 25 de enero de 2010: Habían baleado a Salvador Cabañas, uno de los mejores futbolistas de Paraguay y del América de México.
El pronóstico dentro de los tres primeros días de recuperación era reservado. Luego de una inflamación de la zona de la herida, en la cabeza, el jefe del cuerpo médico, Dr. Ernesto Martínez, aseguró que la vida del jugador pendía de un hilo.
Mientras tanto, en Paraguay en el estadio del 12 de Octubre, el Juan Canuto Pettengill y en México en el estadio Azteca se realizaban eventos para pedir por la salud del "Chava".
Cabañas estaba internado en el Hospital Ángeles de Pedregal hasta el 2 de marzo, fecha en que finalmente fue dado de alta.
El jugador debió continuar su tratamiento en el Instituto Fleni de Buenos Aires, donde fue tratado hasta el 23 de mayo de 2010. Hasta ese momento, la recuperación del jugador era un milagro. La gran afición admiradora de su juego pudo ver cómo Salvador Cabañas comenzó a hablar de vuelta, se levantó de su lecho, dejando atrás su estado de enfermo grave y pudo caminar. Poco después, ya realizaba juegos con el balón.
Llegó el Mundial de Sudáfrica y, según lo aclaró después el propio técnico de la selección, Gerardo "Tata" Martino, tuvo que nacionalizar al argentino de madre paraguaya Lucas Barrios para tratar de llenar el vacío dejado por el otrora "10" albirrojo, principal artífice de la clasificación al certamen ecuménico de fútbol. El "Mariscal" marcó seis goles en la campaña previa a la Copa Mundial, aunque nadie puede olvidar por ejemplo su centro contra Ecuador en Quito para el gol de Édgar Benítez o el pase para el tanto de Haedo Valdez ante Argentina, el que dio finalmente la clasificación a Paraguay para Sudáfrica.
Cabañas volvió a encontrarse con su público, con la gran hinchada albirroja el 11 de agosto, cuando se le realizó un homenaje antes de un amistoso ante Costa Rica en el estadio Defensores del Chaco.
El segundo semestre del 2010 lo tuvo a Cabañas entre Buenos Aires y Asunción, en donde alternaba y lo sigue haciendo sus jornadas de rehabilitación psicomotriz en el Instituto Fleni de Buenos Aires y el Randall de Paraguay.
Salvador Cabañas vive actualmente en nuestro país, realizando su tratamiento de casi seis horas diarias en el Instituto Randall y sometiéndose a constantes chequeos médicos.
Los doctores analizan remover la bala que quedó arrojada dentro de la cabeza del jugador y hasta hoy no se descarta que el "Chava" pueda volver a las canchas.
CULPABLES
Cabañas se encontró en el baño del bar "Bar" con José Jorge Balderas Garza, alias "JJ" o "El Modelo", y con su guardaespaldas, Francisco Barreto alias "Paco" o "El Contador", ambos ahora detenidos. Según la versión de Barreto, el "JJ" requirió a Cabañas por goles en el América de México, lo que provocó una discusión entre ambos.
Según el "JJ", detenido justo una semana antes de conmemorarse el primer año del aniversario del atentado, fue Barreto quien disparó a Cabañas porque supuestamente el jugador estaba muy borracho y agredió "física y verbalmente" a ambos.
Tanto Balderas Garza como Barreto están vinculados con el norteamericano Édgar Valdez, alias "La Barbie", quien también fue detenido en 2010. Valdez fue jefe de sicarios del cártel narcotraficante de los Beltrán Leyva, uno de los principales del país.
De acuerdo a la esposa de Cabañas, María Lorgia Alonzo, el futbolista compatriota tiene una orden de detención en México; cuestión que no pudo ser refrendada por la Policía de ese país. El futbolista sí debe presentarse a declarar por el caso del atentado en el país norteamericano.
ASPECTO LABORAL CON EL AMÉRICA
Luego de propiciar las primeras asistencias, el América de México lentamente fue descuidando a Cabañas. Si bien el club asegura haberse hecho cargo de los gastos en el Ángeles de Pedregal, ya no hizo lo propio con el Instituto Fleni.
Pronto, la esposa de Cabañas aseguró que el club mexicano le debía tres meses de sueldo. En principio se especuló que la cifra era de US$ 600 mil dólares, pero el abogado mexicano aseguró que la suma asciende a US$ 1.300.000 con las primas y los premios.
El acuerdo con al América de México sigue pendiente. El club mexicano llegó al punto de demandar al jugador y de aducir una supuesta incapacidad mental del jugador para evadir las responsabilidades jurídicas.
DE AMIGO A ENEMIGO
Una persona que era más que un empresario en la vida de Salvador Cabañas es José María González.
El 6 de diciembre pasado Óscar Germán Latorre, abogado del "Chava", denunció una millonaria estafa al jugador por una supuesta sobrefacturación en la compra del complejo "SC 10", ubicado en la ciudad de Villa Elisa.
González permanece hasta ahora recluido en la penitenciaría de Tacumbú, imputado por estafa y lesión de confianza.
Salvador Cabañas sufrió graves golpes físicos y emocionales. Pasó de la gloria a sufrir los embates de la vida.
Hay cientos de asuntos que cerrar. ¿Cuál fue la verdadera discusión en el baño del bar "Bar"? ¿Cuáles eran los motivos para disparar a Cabañas? ¿Lo olvidaron tan rápido los hinchas del América? ¿Llegará el "Chava" a un acuerdo con el club mexicano? ¿Y con José María González? ¿Volverá al fútbol profesional?
Lo cierto y concreto es que a casi un año del atentado de aquella madrugada del 25 de enero, lo que se consiguió fue una milagrosa recuperación física y mental de Cabañas, además de la captura de sus agresores.
Hoy, lo que pide Salvador Cabañas, acompañado de seis millones de paraguayos que lo respaldan, es simplemente una cosa: justicia.






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