El condenado cuyo nombre omitimos para preservar la integridad de la víctima fue imputado por el fiscal Rafael Ojeda y deberá guardar reclusión en el Penal de Tacumbú hasta el 24 de junio del 2024, el abuso se produjo en febrero de 2013 y fue denunciado por la madre de la víctima, ante la Comisaría de San Roque González.
De acuerdo a la declaración brindada por la menor la misma había quedado bajo la tutela de su padre y su abuela, mientras su madre se encontraba trabajando en Asunción. En aquella ocasión había comentado a su abuela de lo sucedido pero no la creyó. En una segunda ocasión, el padre quien se desempeña como albañil, la llevó hasta Asunción donde trabajaba y en una pieza alquilada cometió nuevamente el abuso. En ambas ocasiones el abusador se encontraba en estado etílico. La niña dijo que recibió amenazas de su padre que si contaba lo sucedido la mataría.
El hombre negó toda acusación aunque dijo que se sentía responsable por lo que le sucedió a su hija porque se encontraba a su cuidado. El fiscal Rafael Ojeda, de la Unidad Fiscal de Carapeguá, había solicitado la pena de 11 años de prisión, solicitud que fue confirmada por unanimidad por el Tribunal de Sentencia compuesto por los jueces Gerardo Ruíz Díaz, Hugo Ríos y Jorge Giménez.