Alrededor de las 17:30 horas, una gigantesca cortina negra se extendió en el cielo, desde el cuadrante nor-oeste, que hacía presagiar un temporal de imprevisibles consecuencias.
El manto negro se extendió y cubrió la ciudad, y acto seguido se produjo una muy intensa precipitación, pero no se registró la temida tormenta que se anunciaba.
El temporal siguió su curso hacia el sur-este, abarcando el territorio de la provincia de Misiones (Argentina).
Las condiciones climáticas en esta zona del país se mantienen inestables desde hace al menos tres semanas, con lluvias, seguidas de horas de sol, vientos, calor, fresco, totalmente imprevisible.
