La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) entregará al presidente Horacio Cartes un listado de obras que en el pasado y en la actualidad no se hicieron o no pudieron comenzar, incluso habiéndose licitado, porque hubo impedimentos que escapaban a la institución, según su presidente, Víctor Romero.
Algunas obras no empezaron porque los municipios no las autorizaron y otras por resistencia de los vecinos de las zonas donde se quería colocar subestaciones, que es la única forma de asegurar un mejor servicio, porque cuando 100.000 personas dependen de una misma subestación el impacto es muy grande cada vez que hay problemas.
Insistió una vez más, como ya lo hizo durante todo el día, que las causas las determinarán los peritos que están trabajando desde anoche en el lugar. Sobre la posibilidad de un boicot, dijo que no cree que se trate de eso. Destacó en ese sentido que cientos de funcionarios están trabajando sin descanso para reponer el servicio.
Una pequeña parte de los 100.000 usuarios afectados cuenta ahora con un servicio provisional, mediante maniobras hechas para alimentarlos desde otras estaciones, asegura. La estación móvil que está en Presidente Franco y la que está en Lambaré serán llevadas a San Lorenzo para paliar la situación.
Romero dijo que se debe entender que el problema general, sobre todo en la distribución, no se solucionará en dos o tres años, sino que el trabajo llevará tiempo, atendiendo a la falta de inversión fuerte en las últimas décadas. En su opinión, no es oportuno ni necesario declarar emergencia, como ocurrió años atrás cuando por una emergencia dieron como US$ 80 millones que finalmente no solucionaron el drama.
La ANDE necesita una inversión de US$ 500 millones al año, según dicen desde el Gobierno, dinero con el que no se cuenta. El mes pasado plantearon subir la tarifa, lo que fue enérgicamente rechazado por la ciudadanía.
