La directora de Atención a Víctimas del Ministerio Público, Karina Pérez, informó que en el último quinquenio, recibieron un total de 21.000 casos de víctimas directas o indirectas de abuso, en su mayoría de índole sexual, de las cuales al menos el 42% corresponde a menores de edad. Esto se traduce a alrededor de 10.000 niños y adolescentes, con al menos seis casos denunciados diariamente.
La funcionaria señaló que desde hace cuatro o cinco años los casos de violencia familiar se incrementaron, “pues tiene mucho que ver la difusión que se le da a los delitos como para que salgan a la luz”.
Ante esta situación alarmante -y considerando que dichos números reflejan sólo los casos denunciados- indicó que deben darse campañas de prevención que involucren a toda la sociedad, no sólo al Ministerio de Salud o a la Fiscalía, puntualizó.
“El abuso sexual tiene mucho que ver con el comportamiento que uno ve permanentemente, las propagandas, la objetivización que se le da la mujer, la cantidad de estimulación. A eso sumale la poca educación, la poca instrucción y un ambiente disfuncional familar. Todo esto junto no va a tener muy buen resultado en cuanto a convivencia ciudadana”, opinó en conversación con ABC Cardinal.
Sugirió enfocarse en que “los niños entiendan que no cualquiera puede tocarle las partes íntimas. Que aprendan a utilizar ciertas informaciones a las que se accede hoy día con mucha facilidad a través de internet”.
