El hecho ocurrió a las 8:00, cuando ninguna persona estaba en la casa parroquial, pues casi toda la comunidad asistió a la misa en en día de la protectora espiritual de la ciudad.
Según el informe policial, el cura párroco, José María Orúe Galeano, manifestó que después de la misa se dirigió a la casa parroquial y encontró que una de las puertas había sido forzada. Los desconocidos ingresaron a su dormitorio y se llevaron unos G. 7.000.000 y 1.350 dólares.
Personal de Criminalística y de la División de Investigación de Delitos levantaron evidencia para tratar de identificar a los maleantes que desvalijaron la casa parroquial a plena luz del día.
