El procedimiento se llevó a cabo a pocos kilómetros del Cruce Bella Vista Norte, donde gracias a un trabajo de inteligencia, se logró la detección de numerosas bolsas de arpillera que guardaban 1.800 kilos de marihuana picada.
Así mismo, en el sitio los intervinientes encontraron cinco campamentos precarios, presuntamente utilizados por narcotraficantes para el acopio de la droga.
Tanto la marihuana como los campamentos y su contenido fueron incinerados en el lugar, por orden del fiscal Celso Morales de la ciudad de Concepción.
