José Antonio Rivarola lleva 24 años como funcionario de la Municipalidad de Asunción, primero como policía municipal de tránsito y ahora como miembro de la Dirección de Instrucción. Esta dependencia es la encargada de brindar educación vial a niños y adolescentes de escuelas y colegios de la ciudad.
Rivarola protagonizó una peculiar protesta esta mañana: utilizando un disfraz de perro, que es su uniforme cuando trabaja como payaso en sus ratos libres, exigió varios sumarios administrativos a funcionarios planilleros y la destitución de la titular de la Dirección de Instrucción, informó la periodista de ABC Color, Lía Barrios.
“María Isabel Peralta es quien ocupa el cargo actualmente. Ella es una abogada que ni siquiera sabe conducir. Qué hace una persona así en este cargo. Tiene prácticamente abandonada la Dirección y los niños no tienen ni siquiera agua para tomar cuando vienen a aprender”, criticó.
Según explicó Rivarola, la Dirección se encarga de instruir a los chicos sobre normas básicas de educación y seguridad vial. “Un ómnibus se encarga de traer a los niños a la Municipalidad. Acá participan de charlas educativas y después salen a una pista para realizar las prácticas de cómo deben cruzar la calle, por ejemplo. A continuación, tienen un tiempo de recreación, pero todos las bicicletas y pelotas están totalmente destruidas”, afirmó.
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El funcionario reiteró que la actual directora ni siquira cumple con el horario que le corresponde y afirmó que él ocupará el cargo sin recibir las gratificaciones extra que percibe Peralta.
“Yo me voy a quedar con mi salario actual y, si es necesario, pondré de mi plata para conseguir lo que es necesario para los chicos. Yo tengo varias empresas en mente que podrán hacer donaciones y podremos levantar la dirección”, afirmó e indicó que solo espera que el intendente Mario Ferreiro firme su designación.
Además, prometió hacer lo necesario para poder poner el desayuno a los chicos de escasos recursos que acuden a la capacitación con ganas de aprender. “Ellos se merecen todo. Cuando un chico aprende, va y le enseña a sus padres, quienes también van formándose, y llegará el día en que no hará falta tantos agentes de tránsito en las esquinas, por ejemplo”, manifestó el hombre.
