Encerrados en una funeraria

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Los familiares de una bebé nativa que falleció la tarde de ayer por un disparo accidental denunciaron que fueron literalmente encerrados en una funeraria en construcción sin tener posibilidad alguna de abandonar el sitio para volver a su ciudad.

Al indescriptible dolor de perder a un ser querido en trágicas circunstancias se suman la desidia y el denigrante trato hacia una humilde familia de nativos oriunda de Presidente Franco, departamento de Alto Paraná, atribuidos supuestamente a representantes del Instituto Paraguayo del Indígena.

El caso tiene relación con el fallecimiento de una bebé de 10 meses a causa de un disparo accidental ocurrido en febrero pasado. El deceso se confirmó en horas de la tarde del viernes en el Hospital de Trauma de Asunción.

César Vera, tío de la bebé fallecida, detalló que tras confirmarse el trágico desenlace fueron contactados por representantes del Instituto Paraguayo del Indígena, que consiguió un féretro como así también el local para el velatorio antes del regreso a Alto Paraná.

Los familiares junto con el cuerpo de la bebé se trasladaron hasta una funeraria en construcción ubicada sobre la avenida Bruno Guggiari, donde fueron literalmente encerrados en el sitio, visiblemente descuidado y al parecer no apto para velorios. 

Vera denunció esta situación detrás de las altas rejas del establecimiento del cual no tienen opción alguna de salir porque se encuentra bajo llave. El tío señaló que los responsables les prometieron volver en una hora, pero no cumplieron lo pactado, informó Víctor Ruiz, periodista de ABC Color.

Los afectados afirman no saber siquiera en qué lugar se encuentran y cuestionaron severamente el trato recibido y solo esperan retornar a Presidente Franco.