EPP se vengó de ganadero

Este artículo tiene 14 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Policías de confianza al mando de un comisario buscaron a miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en los montes de Tacuatí y no los encontraron. En venganza, el grupo criminal quemó una topadora.

Los peones se encontraron con hombres fuertemente armados y vestidos de 'para paraí', que no eran militares ni cultivadores de marihuana. Se trataba de milicianos del EPP, informaron fuentes de la investigación.

Asustados, los empleados rurales huyeron del lugar e inmediatamente dieron aviso al hacendado, quien preso del temor al EPP en principio prefirió no reaccionar.

Finalmente, el estanciero avisó a policías de su confianza, brindando las coordenadas de la ubicación del grupo criminal en Tacuatí.

A fin de evitar filtración de datos, los investigadores no avisaron a la Jefatura de Policía de San Pedro, para buscar otro grupo de confianza.

Es así que recurrieron al jefe de Policía de Concepción, comisario Antonio Gamarra, quien armó el procedimiento para atrapar a los milicianos.

Con el mayor sigilo posible y sin que la Jefatura de San Pedro esté al tanto, el comisario Gamarra ingresó a los montes de la estancia ubicada en Tacuatí, llegando hasta el punto de encuentro anterior ente peones y milicianos. Esto sucedió el 3 de mayo pasado.

El jefe policial y su grupo encontraron el campamento, que por las características fue recientemente abandonado, pero no dieron con el paradero de los miembros del EPP.

En represalia por la aparición de la Policía en el monte, el EPP supuestamente quemó la topadora del ganadero Luis Lindstron, que se encontraba en la propiedad de la ganadera Maris Llorens.

Lindstron estuvo secuestrado entre el 28 de julio de 2008 y el 12 de setiembre del mismo año, justamente por el EPP. Hasta hoy día tiene que entregar dinero al grupo criminal, confesó su hermano Aníbal Lindstron.

En la zona donde fue quemada la topadora se encuentra el puesto militar que en la noche del 31 de diciembre de 2008 y 1 de enero de 2009 fue atacado por el EPP, cuyos integrantes se llevaron dos armas de guerra.

Con esto, el EPP aparece en escena, luego de sus últimos golpes a finales de febrero pasado. Sus principales exponentes, tales como Manuel Cristaldo Mieres, Alejandro Ramos, Osvaldo Villalba, Magna Meza y otros, siguen prófugos de la justicia.