Mario Ferreiro, quien triunfó en las elecciones municipales del domingo en la puja en Asunción, ya baraja los primeros nombres de su futuro gabinete y -de manera preliminar- instaló su equipo de transición en la comuna capitalina.
Max Rejalaga, quien lidera el equipo junto a Víctor Raúl Benítez, confirmó que hoy mantuvieron las primeras reuniones con la administración saliente, liderada por el intendente interino Osmar Pico. “Estuvimos con el intendente Pico y todos sus directores, en una reunión amena, bastante sincera, sobre los problemas que se tienen”, refirió.
El colaborador de Ferreiro destacó el acercamiento como “un proceso de madurez” y abogó porque el diálogo entre ambos grupos -el equipo saliente y el entrante- mejore cada vez más a lo largo del desarrollo, que continuará hasta el 21 de diciembre, fecha en que formalente asume el jefe comunal electo.
Adelantó que se prevé visitar las diferentes oficinas de la Municipalidad e inclusive comentó que ya hay acuerdos previos sobre algunos puntos de administración conjunta en estas próximas semanas. “La avanzada (de Mario Ferreiro) ya se instaló hoy y desde el martes entra a trabajar ya todo el equipo con los enlaces”, apuntó.
Al ser abordado respecto a los nombres de los siguientes componentes del equipo de transición, mencionó que los nombres de otros miembros de la nómina se podrían dar a conocer mañana. “Tenemos que conformar un equipo de 12 personas, inicialmente”, se limitó a adelantar.
Respecto a las denuncias de que el equipo de Arnaldo Samaniego, el intendente saliente, estaría en proceso de una “quema de archivos” además del vaciamiento de la caja, Rejalaga restó importancia a estas informaciones. “La gente cree todavía que dentro de la institución hay una caja fuerte donde se guarda dinero y cosas así; no es así”, apuntó.
Días atrás, antes de las elecciones, Mario Ferreiro había expresado su preocupación por las finanzas del municipio. El entonces intendentable había señalado que gran parte de los recursos de la comuna va a parar a gastos rígidos, lo que constituye un freno para las inversiones en infraestructura.
