Con la esperanza renovada

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Este viernes el presidente Horacio Cartes benefició a la población penitenciaria con el indulto. Tres reos que abandonaron en la fecha el penal de Tacumbú, expresaron su alegría y afirmaron que la esperanza está renovada para volver a enfrentar al vida.

El beneficio del indulto se suele concretar en el mes de enero de cada año, sin embargo en esta oportunidad se adelantó por pedido del papa Francisco. Tres de los cuatro internos, de la penitenciaría de Tacumbú, que lograron su libertad expresaron su alegría y brindaron detalles de su estadía en el recinto.

Walter Daniel Giménez Echagüe, quien estuvo recluido por un periodo de cuatro años y diez meses por la comisión de hecho punible de tenencia de estupefacientes sin autorización, señaló que durante el tiempo que estuvo en el penal tuvo un buen trato por parte de autoridades y guardias. “No me quejo del lugar”, dijo.

Indicó que tras su salida se reunirá con su familia, su esposa y cuatro hijos, que se encuentra en itá.

Giménez Echagüe manifestó que antes de cometer “ese error” se desempeñaba como maestro mayor en obras de construcción, al igual que realizaba labores como plomero y electricista. En Tacumbú aprendió también oficios, tales como cocina, plomería, peluquería y costura.

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En un momento, dijo que en ocasiones solía peluquear a los demás internos del penal nacional. Dirigió además un mensaje para quienes están en las drogas: “Que se dejen de la tontería, porque este no es un buen lugar y perdemos a nuestra familiar y nuestro futuro”.

Un caso muy particular es el de Ramón Darío Sánchez Villalba, quien ante los medios de prensa expresó que se enteró de su indulto a través de ABC Digital. Manifestó que en ese momento “todos se sintieron muy felices. Hubo mucha emoción”. Ahora “voy salir a enfrentar esta vida de nuevo”, puntualizó.

Sánchez Villalba dijo que antes de estar recluido por cuatro años y ocho meses, se desempeñaba como técnico en refrigeración. Mencionó que todos en el recinto tuvieron muy buena predisposición siempre.

Por su parte, Laureano Silvero Jara (68) detalló que estuvo preso por tres años y ocho meses, también por tenencia ilegal de drogas. Afirmó que tuvo conocimiento de su indulto mientras se encontraba participando de un culto religioso en uno de los pabellones y que lo primero que hará es reunirse con su familia.