El próximo mes se cumple un año del secuestro de Urbieta y sus captores solo han ofrecido una prueba de vida, en enero de este año. La familia asegura que ya cuenta con el dinero exigido y está dispuesta a negociar.
“Don Félix está enfermo, es una persona de avanzada edad (67 años), debe ser muy difícil para él”, dijo a ABC Cardinal Julio Silva, su yerno.
Lamentó que el grupo armado haya pedido un monto tan elevado, “que nadie puede disponer” en cualquier momento, pero ahora piden una nueva prueba de vida por el canal que prefieran los criminales, para poder negociar.
