En el momento en que los ríos alcanzan su máximo nivel, no funcionan las motobombas de las defensas de Pilar y varios distritos, que ya estaban sin acceso, ahora también quedaron sin energía eléctrica.
Por el número de torres caídas, lo ocurrido con la infraestructura de la ANDE es el golpe más fuerte que recibe el sistema eléctrico de Ñeembucú, desde su instalación en la década de los '80. La reparación de la infraestructura, que ha sufrido millonarias pérdidas, demandará largo tiempo, considerando la magnitud del problema y el terreno poco propicio para el trabajo de hombres y máquinas.
Las torres de alta tensión están instaladas en una zona de esteros y ya se tienen antecedentes de la caída de las mismas como consecuencia de fuertes vientos. Sin embargo, ninguno de estos sucesos se comparan con el actual, por la magnitud del desastre. Esta tarde se instalarían en esta ciudad varios generadores enviados desde Itapúa, Alto Paraná y Asunción. Los mismos proveerán de energía a sectores vitales como los hospitales y las motobombas del sistema de defensa de la ciudad.
El ingeniero Hugo Rolón, jefe técnico de la ANDE en Ñeembucú, resaltó que la situación es muy difícil, considerando el alcance del problema. Dijo que se va a realizar todo el esfuerzo humano para que el servicio de la energía eléctrica se restablezca en el menor tiempo posible.
