La droga fue hallada en un precario laboratorio bajo carpa montado por los narcos. En el lugar fueron encontrados una cocina con garra a gas y recipientes empleado para “cocinar” la droga.
Asimismo había un elemento químico blanquecino, en una cantidad de aproximadamente cinco kilos, que según los agentes antidroga sería el precursor empleado en la mezcla.
Un fusil calibre 7.62 mm también abandonaron los narcotraficantes. En este caso intervino el fiscal Lorenzo Lezcano, apoyado por agentes de la Marina.
