El joven de 16 años, quien se encontraba en la clandestinidad, había remitido una carta a su madre en donde confiesa haber asesinado a la sexagenaria identificada como Severiana Acosta de Paredes en la madrugada del 6 de enero.
El médico forense Alcides Ochoa había diagnosticado como causa de muerte traumatismo de cráneo por golpe con objeto contundente. Además, la víctima fue abusada sexualmente antes de ser asesinada.
El menor asegura en la misiva que asesinó a la mujer porque fue obligado y pidió perdón a su madre por lo sucedido. La propia madre llamó a las autoridades de la comisaría 15ª de esta comunidad y entregó a su hijo esta mañana.
El fiscal Guillermo Ortega imputó al joven por homicidio y abuso sexual y la juez Nancy Figueredo ordenó su traslado al Centro Educativo de Itauguá. La investigación continúa y no se descarta que más personas estén involucradas el macabro crimen.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
