"Ajo'o a tres metros de profundidad. Ocho hora rupi amba'apo (Cavé a tres metros de profundidad. Trabajé por alrededor de ocho horas)", relató a varios medios el recluso desde una celda de aislamiento, donde permanecerá por 30 días como castigo por el intento de fuga.
Comentó que empezó a trabajar a las 21:00 de la víspera y terminó el trabajo esta madrugada, cuando fue descubierto por los guardias del penal al asomar la cabeza a la calle.
Respecto a los motivos que lo llevaron a intentar huir del lugar, señaló que pesaba sobre él 30 años de prisión por doble homicidio. "Mba'e la tanto (Cuál es el problema)", expresó.
Indicó que de haber logrado salir de la penitenciaría iba a ocultarse en Caaguazú, de donde es oriundo.
El preso ya "no se hallaba" debido a que no recibía visitas, según comentó a su vez Artemio Vera, director del penal de Tacumbú.
En Paraguay, la frase "no me hallo" tiene como connotación el descontento o la incomodidad de la persona ante una situación o realidad determinada.
El responsable de la cárcel señaló que el personal de guardia se percató del intento de fuga alrededor de las 04:00 de este jueves.
El plan fue frustrado tras escucharse ruidos y movimientos extraños desde la muralla de la prisión, relató.
Además de Hilario Villalba, intentaron huir Arnaldo Bobadilla y Ramón Cáceres, condenados por robo agravado.
El túnel cavado mide alrededor de seis metros, desde una de las últimas celdas de Tacumbú hasta la vereda ubicada sobre México entre 25 y 26 Proyectadas.