Un total de 71 instituciones educativas son las afectadas por la crecida de los cauces hídricos como consecuencia del fenómeno El Niño y más de 18.000 los estudiantes perjudicados por esta situación. Si bien en distintos niveles, algunos están en alerta amarilla mientras otros ya están en alerta roja, los pronósticos indican que el río Paraguay podría alcanzar los 8 metros nuevamente para los meses de junio y julio próximos.
El Ministerio de Educación presentó, por ende, un plan con tres tipos de soluciones: espacios adaptados en las comunidades, es decir iglesias, municipios, gobernaciones e incluso otras escuelas que no hayan sido afectadas podrían acoger a los alumnos que quedaron sin su estructura; carpas, que ya fueron utilizadas en otras ocasiones de emergencia y nuevamente servirán para esta ocasión; un nuevo modelo de aulas móviles, con ayuda de Unicef y el Club de Leones -y abierto a la colaboración de toda la sociedad-, innovadoras, que tratan de cubrir necesidades básicas.
La representante de Unicef en Paraguay, Regina Castillo, dijo que los cinco criterios que cubren estos nuevos modelos son: la durabilidad (para tiempos más prolongados porque El Niño apunta a un periodo más largo de lo normal), resistencia (a lluvias, vientos, granizadas), temperatura agradable (que dentro del aula haga 10ºC menos que afuera), movilidad y precio accesible. Son aulas de estructura metálica prefabricadas, con paredes galvanizadas de fácil instalación, detalló y agregó que un aula se construye en un día. Llamó finalmente a la comunidad y sobre todo a los jóvenes a involucrarse en las respuestas a esta situación de emergencia.
