Liberan a 21 paraguayas

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Unas 21 mujeres paraguayas víctimas de tráfico internacional de personas en Santa Catarina, Brasil, fueron liberadas a través de una operación de la Policía Federal.

Un total de 21 paraguayas que eran explotadas sexualmente en clubes nocturnos en el sur del estado de Santa Catarina, Brasil, fueron liberadas por la Policía Federal de Brasil.

El Diario Catarinense publica que las 21 paraguayas se encontraban en el sitio dispuestas a mantener relaciones sexuales con clientes de todo tipo y edades, hasta que policías federales y agentes llegaron al lugar, cerca de las 23:00 del miércoles.

Un equipo con 30 agentes de la Policía Federal y un Batallón de Operaciones de Policías Especiales brasileña (Bope) de la Policía Militar se dividieron para ingresar a los clubes nocturnos.

Representantes del Consulado de Paraguay en Curitiba continuaron con la operación coordinada por el delegado Roberto Cardoso, jefe de Represión de la Trata de Personas de la Policía Federal Brasileña.

Las paraguayas tenían edades comprendidas entre los 18 y 24 años; algunas incluso muy pobres, señala la publicación.

Las víctimas no hablaban portugués, e incluso muy poco de español, utilizando el guaraní para comunicarse. Las jóvenes vivían en regiones cercanas a Ciudad del Este, en el límite con Brasil, y uno de los sitios también vinculados con la red de tráfico internacional.

Al enterarse los padres de una de las jóvenes de 20 años, no pudieron evitar llorar de dolor y espanto ante la posibilidad de descubrir que no viajó hasta Santa Catarina para trabajar como empleada doméstica, actividad a la que se dedicaba anteriormente.

Las víctimas partieron alrededor de las 7:30 de este viernes rumbo a Paraguay, en un colectivo a cargo del Consulado paraguayo en dicho estado.

Tres sospechosos del delito de explotación sexual, todos dueños de clubes nocturnos, fueron arrestados por la Policía Federal. Entre ellos se encuentra un policía militar de reserva, publica el Diario Catarinense. Todos responderán al delito de trata de personas internacional, cuya pena es de tres a ocho años de prisión, según la legislación penal brasileña.

Los presuntos explotadores presentaron documentos falsos, los cuales fueron incautados.