Particularmente en la localidad de Filadelfia del Chaco, 500 kilómetros al norte de Asunción, cayeron 250 milímetros de agua en cinco horas, informó la municipalidad.
La lluvia caída significó una bonanza para ganaderos y productores rurales, pero al mismo tiempo dificultó la cotidianidad de la mayoría de los habitantes de un lugar casi desértico, según testimonios de personas afectadas.
Los pozos domiciliarios y de reserva de agua de establecimientos ganaderos “rebosaron y las calles de la ciudad de convirtieron en verdaderos ríos” , dijo Pedro Silvero, un residente de Filadelfia.
La municipalidad local por su parte se vio obligada a reubicar a numerosas familias cuyas casas fueron afectadas por los raudales.
A finales de diciembre y principios de enero varias ciudades de Paraguay fueron azotadas por aguaceros torrenciales producto del fenómeno de El Niño, que dejaron seis muertos y obligaron a la evacuación de unas 140.000 personas durante las fiestas navideñas.
