La mujer llegó a Paraguay con la esperanza de que no se trata de su hijo, sin embargo Lidia Oliva, confirmó lo que no quería a través de un anillo, que según manifestó, le había regalado su hermana y el cual él le había prometido que no se sacaría nunca.
De acuerdo con los datos policiales, William Oliva había ingresado a Paraguay el pasado 2 de octubre y se instaló desde entonces en un inquilinato de esta capital departamental.
En otro momento, la madre declaró que la víctima tenía un hijo con una ciudadana paraguaya residente en Pedro Juan Caballero, a quien visitaba de vez en cuando.
Acerca de si William había tenido problemas o haya recibido amenazas, la madre mencionó que su hijo nunca comentó nada, por lo que declaró estar sorprendida y desconcertada, además de triste por la pérdida que sufrió.
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Por otra parte y con relación a las actividades laborales de su hijo en el vecino país, Lidia comentó que él se desempeñaba como asistente de un parapsicólogo de la gran Buenos Aires y que las veces que viajaba a nuestro país para visitar a sus hijos no se quedaba por mucho tiempo.
Agregó que tampoco mantenía relación alguna con la madre de los pequeños. La madre actualmente se encuentra realizando los trámites pertinentes para trasladar el cuerpo de su hijo al vecino país.
El joven permaneció con paradero desconocido por el lapso de seis días hasta el pasado viernes 13 de octubre, cuando se encontró su cuerpo totalmente quemado en un matorral de la Colonia denominada Victoria’i, situada a un kilómetro de la Cantera Ita Porã, que a su vez está a pocos kilómetros de Pedro Juan.
