Las lluvias benefician también a los hogares, pues se llenan los aljibes con agua y en el campo se junta agua para los tajamares.
En el mes de febrero ya han caído muchas lluvias en todo el Chaco Central, lo que afecta en forma negativa sobre todo a las comunicaciones terrestres, es decir, los caminos vecinales.
En el campo, las superficies de pasturas están altas y muchos ganaderos aprovechan la situación para hacer fardos de heno, de manera a tener alimentos para su ganado durante la época de sequía cíclica, que predomina normalmente en los últimos meses del año.
