Un local que se escondía tras la fachada de venta de celulares en su interior tenía un salón con varias tragamonedas, en el segundo piso, local 10 del Bloque A del Mercado de Abasto. Hoy fue a intervenir Richard Pérez, coordinador de Juegos de Azar de la Municipalidad de Asunción, pero solo encontró que las máquinas tragamonedas habían desaparecido.
"Vino una nota de la dirección del Abasto pidiendo una intervención y hoy no encontramos nada, creemos por la publicidad que se hizo al respecto. Un segundo fallamos y se esconden todo. Yo labré acta del lugar donde supuestamente estaban las máquinas, dejando una advertencia, porque la ley dice que tiene que estar en funcionamiento", explicó el interventor.
El local estaría a nombre de Roque Torres. Richard Pérez, de la Dirección de Juegos de Azar, recordó que tener este tipo de máquinas sin el permiso necesario constituye un delito puesto que el artículo 52 de la Ordenanza 552/15 de Mercados Municipales prohíbe la instalación de juegos de azar.
